¿Cómo serán las Aduanas del Futuro?


En el marco de la 80ª Sesión de la Comisión Política del la Organización Mundial de Aduanas representantes de diversas partes del mundo discutieron acerca del futuro de las oficinas de Aduana y las cosas que deberán ponerse en marcha para adaptarse al cambio en la matriz comercial internacional.

 

Todo se está acelerando

El futuro no puede predecirse, pero futuros escenarios alternativos pueden y deben tenerse en cuenta, y los futuros escenarios preferidos deben ser previstos e inventados, de forma regular. Este entorno, volátil, exige el mayor grado posible de agilidad estratégica, flexibilidad e innovación.


Los riesgos que habrá que enfrentar

Dentro de los principales riesgos y desafíos que enfrentan las Aduanas actualmente, podemos destacar: el crimen organizado transnacional, el aumento mundial de la población y de la expectativa de vida, las tendencias migratorias, el descenso de la pobreza pero el aumento de la desigualdad, la crisis del multilateralismo, la guerra comercial, los fenómenos inflacionarios, y el lavado de dinero basado en el comercio. Este último punto, según datos del FMI comprende aproximadamente del 2 al 5% el Producto Interno Bruto mundial (PIB) o aproximadamente entre 3 y 5 billones de dólares lo que equivale al tamaño del presupuesto federal de EEUU del año 2018, por lo que dichas cifras monstruosas marcan a las claras que es un flagelo que si o si hay que combatir. 


Tecnología

Nuevas tecnologías multipropósito, una red de infraestructuras que extienden y aceleran el comercio y las comunicaciones, y un nuevo paradigma de práctica organizacional óptima e innovación. Las nuevas tecnologías que se están implementando, tendrán enorme impacto en las tareas de las Aduanas.

 

Se destacan el e-commerce, la internet de las cosas, la impresión 3D, la informática en la nube, la inteligencia artificial, la realidad aumentada, la tele robótica, la analítica de big data, la tecnología Blockchain, los vehículos autónomos, y los drones.

 

Logística

Los cambios y progresos de la actividad logística han tenido y tendrán aún más impacto en los procedimientos y controles aduaneros. La Internet de las Cosas, por ejemplo, ha logrado que objetos cotidianos ahora pueden enviar, recibir, procesar y almacenar información, y en consecuencia participar activamente en procesos logísticos automáticos, activados en función de los eventos.

 

 

La realidad aumentada ya permite operaciones en depósitos impulsadas con lentes inteligentes para operaciones con manos libres tales como selección de productos, embalaje, clasificación y hasta ensamblaje. La tecnología blockchain facilita y brinda mayor confianza y transparencia entre actores de la cadena de suministro, apoyando la automatización de procesos administrativos y comerciales. Los drones pueden ser utilizados para entregar mercancías en el primer y último tramo así como para operaciones de vigilancia de logística interna.

 

Digital

Lo Digital también va cambiando para siempre a las tareas de las Aduanas: actualmente estamos enfrentando el desafío de comercio transfronterizo 100% digital, que requiere cambios drásticos en nuestros procedimientos de control Aduanero. Para ello surgen dos consultas realmente relevantes:

1 - ¿El comercio digital debería estar sujeto a derechos Aduaneros?

Históricamente, los sistemas de tributación fueron diseñados típicamente para gravar la venta de mercancías o servicios en el punto de venta, y los ingresos de las empresas y las personas en el lugar donde se obtenían. Los negocios digitales han creado nuevos modelos de activos, nuevos mecanismos de entrega y nuevos modelos de negocios.
Un concepto interesante es el de Activo intangible es un “activo no monetario identificable sin sustancia física”, de acuerdo a Deloitte. El dueño espera que el bien intangible produzca ingresos en el futuro. Mientras que la IRS (el Servicio de Recaudación Interna de EEUU), no grava activos intangibles, sí lo hace con los ingresos que se obtienen de ellos. En la contabilidad financiera, las empresas pueden asignar un valor monetario a los intangibles (marcas registradas y derechos de autor por ejemplo), pero en su contabilidad fiscal, solo contabilizan los ingresos, no el valor del activo en sí mismo. 
El debate hoy es si el comercio de bienes intangibles, o comercio digital, es “comercio de mercancías” o “comercio de servicios”. Esta es la pregunta fundamental que subyace en el asunto de si las transmisiones electrónicas deberían o no estar sujetas a derechos aduaneros. 
El rol de las Aduanas en el comercio digital no es una posición simple, ya que no hay un cruce físico de fronteras y las Aduanas no tienen la oportunidad de ver la información/documentos ni las mercancías en su curso normal de eventos. 
La “economía digital” se verá desbordada con “intangibles”, “mercancías digitales” y “servicios digitales. Por lo tanto los productos de software, sonidos, imagen, datos y documentos o combinaciones de ellos pueden existir como “bienes/productos digitales”. Reconocer la trazabilidad de “bienes digitales” es una de las necesidades más importantes de una “economía digital”. El volumen de ese comercio será enorme en el futuro ya que se ha desencadenado la economía digital. 
Una “economía digital”, será desbordada por el comercio no solo de “bienes digitales” y “servicios digitales”, pero también por el comercio del “derecho de uso” o “transferencia del derecho de uso”, de bienes tangibles. 
Es interesante decir que si los bienes intangibles están gravados por sus ingresos dentro de fronteras, ¿por qué no gravarlos cuando son comercializados? deben ser gravados sobre las plataformas digitales, pero, están ubicados fuera de fronteras, principalmente en la nube. Sin embargo, si hay voluntad política, la tecnología puede solucionar este problema. El principio de recaudar impuestos para fines sociales continúa siendo indiscutible.
 

2 - ¿Qué tipo de Aduanas se necesitarán en el futuro próximo?

El futuro de las operaciones aduaneras está orientado hacia el intercambio fluido de información que lleva a las aduanas virtuales, donde la presencia física de la mercancía deja de ser esencial y las transacciones son documentadas con medios electrónicos. En este contexto, ¿cómo pueden las autoridades aduaneras gestionar TODOS los riesgos de manera efectiva para asegurar la seguridad nacional sin un crecimiento excesivo de la fuerza laboral ni del presupuesto?  

  • Las Aduanas deberían volverse el hub de información comercial del mundo en lugar de un guardia de la frontera nacional. El futuro de las aduanas está en los datos, la información. 
     
  • Un nuevo modelo de fronteras sin fricciones debería ser desarrollado en base a un nuevo paradigma de operador confiable y vigilancia técnica. 
     
  • La OMA debería llamarse la Organización Mundial de Fronteras con las Aduanas liderando el cambio, organizando un nuevo concepto que le de certidumbres al comercio exterior mundial en los próximo años. 
     
Información logística de la Guía Logística 2019 ©